Itálica

Es considerada, por algunos autores, como la obra más importante realizada por los romanos en toda Andalucía.

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Itálica es la primera ciudad creada por el Imperio Romano en Hispania, y fuera de la Península Itálica, de la que adquiere su nombre; localizada entre las ciudades turdetanas Hispalis -ahora Sevilla- e Ilipa -actualmente Alcalá del Río-.

Muy próxima a las rutas que conectaban con la zona de explotación minera de la Sierra Norte de Sevilla y Huelva. Desempeñó un importante papel estratégico, tanto en lo político-militar, como en lo económico, durante el Alto Imperio Romano. Prueba de ello es que llegó a ocupar una superficie aproximada de 52 hectáreas.

La ciudad romana fue fundada en el año 206 a.C., en un hábitat indígena de la Turdetania que se remonta al menos al siglo IV a.C. Dentro de su término hay yacimientos e indicios de su ocupación muy anterior, entre ellos argáricos y griegos.1 Durante la etapa republicana fue una ciudad importante, y mucho más en la época imperial, aun cuando nunca fue capital de provincia ni de convento jurídico.

Fue cuna de los emperadores Trajano y Adriano, y punto de origen de buena parte de los senadores de la época. que la elevaron al estatuto de colonia, pasando a denominarse Colonia Aelia Augusta Italicensium.

Actualmente, el Conjunto Arqueológico de Itálica muestra al visitante un espléndido anfiteatro romano y da la posibilidad de pasear por el trazado de lo que fueron sus calles, así como de conocer las casas, edificios públicos, objetos de arte y utensilios de la vida cotidiana utilizados por sus habitantes.

Los orígenes del Conjunto Arqueológico de Itálica se remontan al año 206 a.C., cuando el general Publio Cornelio Escipión, en el contexto de la segunda Guerra Púnica, derrotó a los cartagineses en la Batalla de Ilipa y estableció un destacamento de legionarios en el Cerro de San Antonio, lugar donde ya existía una población turdetana desde el siglo IV a.C. Si bien al principio ambas comunidades convivieron en este espacio próximo al Guadalquivir, pronto el elemento romano impuso sus modos sociales y políticos. En la segunda mitad del siglo I a.C. la ciudad adquiere el estatuto municipal y, pasado el tiempo, durante el gobierno del emperador Adriano (117-138 d.C.), el de colonia, con lo que se equipara administrativamente a la metrópoli.

Anfiteatro romano

Los ejes del óvalo exterior miden 153 y 132 metros, y los de la arena, 70,6 y 47,3 metros. Con una capacidad de 25.000 espectadores, era uno de los mayores anfiteatros del imperio con tres niveles de graderío. Bajo el nivel del antiguo suelo de madera del anfiteatro hay un foso de servicio para los diferentes espectáculos de gladiadores y fieras.

Su construcción pudo iniciarse en época de Adriano (117-138), cuando se proyecta la ampliación de la colonia italicense en cuyas proximidades se erige. Aunque parece que nunca llegó a completarse su edificación, estuvo en uso hasta el siglo IV.

El anfiteatro de Itálica se localiza al norte de la ciudad, extramuros, próximo a la línea de muralla que cierra por este extremo la ciudad, tras la ampliación promovida por el emperador Adriano (117-138).

Descripción técnica: Tiene planta ovalada y sus partes principales son la “arena”, superficie donde se desarrollaban los espectáculos, y el graderío, de distribución similar a la de la “cavea” del teatro. Su estructura de hormigón fue careada con sillares y placas de mármol.

El anfiteatro de Itálica es uno de los mayores del mundo romano, pudiendo llegar a albergar a unas 25.000 personas.

La arena tiene dos accesos principales: al este, la puerta triunfal, por donde ingresaba el cortejo de los combatientes; y al oeste, la “libitinaria”, destino de los caídos en el encuentro. A lo largo del su eje mayor se dispone la “fossa bestiaria”, sótano destinado a albergar distintos servicios de los juegos y, sobre todo, las jaulas de los animales, que eran elevadas hasta la arena en el momento preciso.

Su ubicación en una vaguada por donde previamente discurría un arroyo obligó a los ingenieros romanos a diseñar un complejo sistema de canalizaciones subterráneas para que el terreno se mantuviera siempre seco. Quizá el colapso parcial de estas cloacas influyó en el abandono del edificio.

El anfiteatro contaba además con una serie de salas dedicadas al culto de Némesis y de Dea Caelestis, como testimonian las lápidas votivas con plantas de pies ubicadas en las proximidades de la puerta triunfal.

Casi todas las ciudades relevantes del Imperio contaban también con un edificio dedicado a las carreras ecuestres y de carros, el circo, que rivalizaba en popularidad con el anfiteatro. No hay datos arqueológicos de su existencia en Itálica pero sí musivarios, puesto que uno de los principales mosaicos hallados en la ciudad romana ilustra los juegos celebrados en el circo y alude, incluso, a los nombres de los principales protagonistas.

Las murallas

Es posible que el núcleo íberorromano dispusiera de una cerca definiendo su perímetro, pero las primeras noticias históricas de las murallas son de mediados del siglo I a.C. Augusto trabajó en ellas, Adriano las amplió y Leovigildo las restauró en el 583. El perímetro máximo, en el siglo II d.C., fue de más de 3.000 m., con un grosor medio de 1,5m. Procedencia. En época romana toda la ciudad estaba delimitada por un perímetro amurallado. Tenía, por lo general, un carácter defensivo, pero también desempeñaba un papel simbólico y religioso, ya que la influencia de los dioses y sus templos alcanzaba hasta ella. Hay restos visibles en dos puntos del Conjunto Arqueológico: un torreón de tiempos de Augusto, en el área del teatro, contiguo al graderío; y un lienzo de época Adrianea en el extremo septentrional de la ciudad, junto al anfiteatro. Descripción técnica. El torreón del área del teatro, de época de Augusto (27 a.C.-14 d.C.), está construido con un aparejo que combina el hormigón con franjas verticales de sillería; de los tramos de época de Adriano (117-138 d.C.) se conserva la cimentación de hormigón. Comentarios. Las murallas de Itálica, que llegaron a abarcar una superficie de más de 50 Has., fueron edificadas en diversas fases que se corresponden con las ampliaciones y reducciones operadas en la superficie que ocupaba la ciudad. Una prospección geofísica desarrollada entre 1991 y 1993 localizó un lienzo de muralla que discurría tras la elevación donde se asienta el templo dedicado presumiblemente a Trajano. Está pendiente de datación arqueológica, pero se piensa que pudiera tratarse de un tramo tardorromano erigido tras la hipotética reducción del solar urbano, o bien de la actuación del rey Leovigildo, que restaura las murallas italicenses en el año 583, en la época del enfrentamiento con su hijo Hermenegildo.

El teatro

El teatro es la obra civil conocida más antigua de Itálica, tras los restos probables de la curia encontrados en 1984. Se enclava en el llamado Cerro de San Antonio, al oeste del casco urbano de Santiponce, aprovechando la ladera natural sobre el Baetis. Fue construido entre los siglos I a.C. y I d. C., y su uso, seguramente ya esporádico, se prolongó hasta al menos el siglo V, más o menos como en el resto de Hispania, siendo posiblemente la principal causa de su abandono, más que su condena por motivos religiosos (que por parte de los cristianos fue tan incesante como infructuosa.), la desaparición paulatina o el desinterés de las elites locales que solían sufragarlos; lo cierto es que quedó en desuso y parte de sus terrenos se fueron rellenando y convirtiendo en almacenes y corrales, en vertederos y hasta en lugar de enterramientos ocasionales, ya en época medieval. Fue finalmente colmatado y cegado por diversas riadas del Guadalquivir.

La ubicación aproximada del edificio se conocía desde el siglo XVIII, y se sabía la procedencia de allí de algunas esculturas. Parte de sus gradas estaban parcialmente descubiertas hacia los años 1940 en el corral de una de las casas de la colina, pero no fue excavado masivamente hasta el periodo 1970-1973, con campañas menores posteriores para liberar el pórtico. Tras diversas fases de restauración, iniciadas en los años 80, es utilizado en la actualidad para la celebración del Festival de Teatro de Itálica, en 2008 en su XIIª edición

El Traianeum

Aunque no ha aparecido ninguna prueba fehaciente de ello, se viene suponiendo desde su excavación, hacia los años 1979-1980, que el bautizado como “Traianeum” es un templo dedicado al emperador Trajano erigido por su sobrino-nieto y sucesor, Adriano. Se encuentra en una plaza de la nova urbs, rodeada por una plaza porticada.

Las termas

Itálica tenía al menos dos complejos termales de carácter público, uno en la ciudad vieja y otro en la ciudad nueva, ambos con piscinas de agua caliente (caldarium), templada (tepidarium) y fría (frigidarium), sudatorio (laconicum) y acaso palaestrae de ejercicio, como era la costumbre, que satisfacían plenamente las costumbres higiénicas de la población romana. Las termas de la ciudad vieja se conocen popularmente como “Menores” o “de Trajano”, y son visitables dentro del pueblo. Las termas de la ciudad nueva son las llamadas “Mayores” o “de la Reina Mora”, ocupando la extensión de una manzana completa; parece que quedaron inconclusas, y aún se encuentran en parte sin excavar; es de las zonas más expoliadas de la nova urbs.

Las termas mayores

Eran un centro de ocio que albergaba, junto a otros servicios, los baños públicos. Datan de la época de Adriano, hacia la primera mitad del siglo II. Es un edificio de grandes dimensiones; aproximadamente ocupa una extensión de 32.000 metros cuadrados. Se encuentran en la nova urbs, ocupando la extensión de una manzana completa, aún en parte sin excavar. Todavía se conserva la estructura de la distribución de las piscinas y los hornos. A las termas se accedía a través de una escalinata que daba paso al vestíbulo. Tras éste se halla la piscina con forma de T, con las paredes y suelos revestidos de mármol blanco. A continuación se accede al resto de las habitaciones del baño y en torno a ésta se hallan las habitaciones de servicio y las dependencias. Además de las termas propiamente dichas, con las tres salas (caldarium, tepidarium y frigidarium), el edificio albergaba una biblioteca, sala de masajes, sauna, vestuarios y al sur del cuerpo principal se extendería la palestra que ocuparía casi la mitad de la edificación.

Las termas menores

Se encuentran en el casco antiguo de Santiponce, más concretamente en la calle Trajano, y su datación es anterior a Adriano. A estos restos se le han dado numerosas interpretaciones. Han sido fechadas en los tiempos de Trajano (98-117) por los modos constructivos empleados y en época de Adriano fue reforzada su estructura. La superficie ocupa un área de cerca de 1.500 metros cuadrados, en una zona urbanizada por Trajano con edificios públicos. Los vestigios que se observan se corresponden con el área central y trasera de los baños, pudiendo reconocerse dos salas de temperatura caliente (caldarium), una templada (tepidarium) y otra para baños fríos (frigidarium) y para la práctica de ejercicios. El solar excavado no abarca en su totalidad toda el área de las termas, pues ésta se extiende por debajo de las casas circundantes, especialmente la puerta principal.

Los acueductos

Tradicionalmente se conocía en la bibliografía la existencia de restos de un único acueducto que traía el agua a Itálica desde Tejada la Nueva (cerca de Escacena del Campo (Huelva), a unos 36,5 km al O. de la ciudad. De él se tenía noticia de algunos restos visibles, y la referencia de unas grandes cisternas ya cerca de la ciudad, que fueron vistas y descritas por el erudito jerónimo fray Fernando de Ceballos, pero cuya ubicación se daba por perdida. Ciertos trabajos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir en enero de 1974 dieron con algunos de los restos y calcularon la pendiente directa del que aún se creía único acueducto.

Acueducto del siglo I d. C.

El primer acueducto, data de comienzos del siglo I d.C. y traía el agua desde al menos diez manantiales junto al río Guadiamar (el antiguo Maenoba), el principal de ellos, el de la Huerta de Basilio, abasteciendo solo a la por entonces existente vetus urbs o ciudad vieja. Buena parte de este acueducto, hasta la cañada de Conti, discurre de forma subterránea, pero en algunos puntos (el mejor a su paso por la finca “La Pizana” , en el término de Gerena), la galería por la que discurría el agua es visible en unos 40 m., presentando una altura de 1,70-1,80 m y en torno a 80–90 cm de ancho. El specus o canal iba cubierto con bóveda de cañón. Las principales características de este acueducto más antiguo, según la autora, son el uso masivo de hormigón, las lumbreras circulares, y su general carencia de revestimiento de ladrillo, excepto para el dovelaje de los arcos en algunos pequeños puentes.

Acueducto de Adriano (siglo II d. C.)

Cuando la construcción de la llamada nova urbs, con sus grandes casas, termas y el enorme anfiteatro, fue evidente la necesidad de ampliar la traída de aguas. El problema se resolvió de una forma ingeniosa, construyendo una larga ampliación que recogía aguas de otra buena zona de manantiales, más alejada, en el cortijo de Peñalosa de Tejada la Nueva (término de Escacena del Campo, Huelva), cerca de la romana Ituci, donde se conservan aún las Fuente Grande, Fuente Pequeña, de la Reina Mora y otras varias más, anexionando la nueva canalización a la del acueducto primitivo a la altura de la citada cañada de Conti. Poco antes de llegar a Itálica, la conducción adrianea se separaba de nuevo, arribando a las cisternas propias, de tres naves (las vistas en el siglo XVIII por Zevallos), ya cerca del anfiteatro.

El acueducto adrianeo era una construcción hormigonada, pero con la particularidad de estar enteramente revestido de ladrillo, un detalle de lujo éste que no presenta ningún otro acueducto de la península, y muy pocos en el Imperio. Su specus o canal es menor27 , siempre con cordón hidráulico y elevado sobre una substructio para mantener la cota constante; debía de ir tapado en los tramos abiertos con tegulae o con planchas de piedra de Tarifa. Sus lumbreras, a diferencia de las del antiguo, son cuadradas y revestidas también de ladrillo, denotando su coetaneidad con la nova urbs y su sistema de cloacas. Contaba con largos tramos de arquerías para salvar arroyos y vaguadas, en su mayoría hoy desaparecidas, aunque en el cruce del río Guadiamar se conserva aún un tramo espectacular.

Tras una etapa de gran abandono, y de la conocida catástrofe ecológica de 1998,29 el interés ciudadano y el de las administraciones se han aunado para salvar y revalorizar lo que queda de tan costosa obra hidráulica, cuyos restos forman ahora parte del protegido “Corredor Verde del Guadiamar”30 , y de la Ruta de los Paisajes Históricos de Olivares.31 32 por lo que, aunque es enorme lo perdido, es posible que el futuro de lo que aún queda pueda ser visto con un mayor optimismo, e incluso que puedan hallarse más restos aún cubiertos, o ser mejor estudiados los tramos ya conocidos.

Las casas

 

En el esplendor de la Itálica de Adriano, se construyeron en la ciudad nueva casas de importantes y ricas familias locales, algunas de las cuales serían sin duda senatoriales que, además de seguir el esquema tradicional de la casa romana, con un patio interior del que luego derivarían los patios de las casas andaluzas, poseían la estética helenística predominante de la época.

Casa de la Exedra: Las características de este edificio no nos aclaran la función concreta que tenía. Ha sido clasificado como vivienda -Domus-, ya que en parte tiene las características de éstas, pero su grandiosidad -ocupa todo un módulo de 4.000 m 2- y la aparición de elementos indeterminados hace que también se la identifique como un edificio “semipúblico”, posiblemente un colegio privado en el que además, vivían sus dueños. A los lados de la entrada se distinguen siete tabernae, tiendas públicas, que flanquean la puerta. Además hay otras dos en su lateral derecho y una en el posterior. En su diseño interior podemos ver que tras el vestibulum de la entrada, la fauces da paso al patio de distribución del edificio. Este peristilum es rectangular con una fuente o piscina curvilínea y alargada situada en su eje central. Para la sujeción pórtico perimetral no hay columnas como es tradicional y si grandes pilares de planta cruciforme. Muy probablemente son para soportar un peso mayor de lo habitual en una vivienda privada, por lo que se supone que podría sustentar uno o varios pisos superiores. Estos pilares no estarían adintelados, si no que se unirían mediante arcos formando una arcada en cada uno de los pisos. A sus lados se distribuyen numerosas habitaciones -cubiculum- que conforman el conjunto de la domus en si. Una de ellas tiene salida al exterior por la fachada derecha. Al fondo del peristilium se accede por unas escaleras a la zona de las termas distribuidas por patio interior. Dos de las salas de baño están cubiertas por bóvedas de un cuarto de esfera. En uno de sus lados, el izquierdo según se entra, hay una gran palestra rectangular y alargada -casi todo el largo del edificio- que termina en una gran exedra cubierta con bóveda de un cuarto de esfera. Esta zona está comunicada con el exterior con un pasillo perpendicular a dirección de la entrada que da al lateral derecho. Por lo tanto podemos determinar cuatro grandes zonas dentro de este edificio: las tabernae, las termas, la domus y la exedra con su palestra. Mosaico de opus sectile: Mosaico geométrico de forma rectangular organizado en quince cuadros enmarcados con mármol gris y con motivo central, que representa, bien figuras circulares, bien una combinación de formas de la que resulta un motivo estrellado. Puede tratarse de figuraciones esquemáticas de modelos astrales.

Casa de Neptuno: Encuadramos este edificio en la categoría de los semipúblicos ya que, a pesar de no haber sido excavado en su totalidad, lo observado hasta el momento hace pensar en una construcción única que ocupa toda la manzana de unos 6.000 metros cuadrados. Lo poco que se ha documentado del edificio apenas dice nada de su distribución espacial, si exceptuamos los datos del sector occidental, dedicado a una zona de termas de bella factura. Han sido excavadas en esta área un Tepidarium y un Caldarium, que conservan los pilares de ladrillo del Hypocaustum, y un sector del área fría, o Frigidarium, decorado con el mosaico que da nombre al inmueble y que se cuenta entre los principales de la ciudad. La presencia del área termal, unas salas documentadas hacia el centro del edificio con elaborados mosaicos y, ya en el flanco norte, un aljibe de considerables proporciones, refuerzan la hipótesis de que este gran edificio desempeñó funciones análogas a la de la Exedra, ubicado en la manzana contigua. El mosaico principal de la casa representa al dios Neptuno y su cortejo de criaturas marinas. En blanco y negro salvo la figura del dios, polícroma, representa a éste con tridente conduciendo un carro tirado por dos hipocampos; a su alrededor, centauros, carnero, toro y otros animales terrestres han sido transformados en habitantes del mar al sustituir sus cuartos traseros por colas de pez, conviven en las profundidades acuáticas con delfines, peces, moluscos y crustáceos. Se piensa que se corresponde con el frigidarium del área termal. Otro mosaico representa una ciudad murada con torres, posiblemente la capital del reino de Minos, puesto que en el interior se dispone un laberinto que, distribuido en cuatro cuadrantes, ciñe un emblema central donde en su día estuvo representado el héroe ateniense Teseo, vencedor del Minotauro. Un último mosaico está compuesto por una serie de cuadros con elementos vinculados al dios Baco, el Dioniso griego: ménades danzantes, sátiros, centauros, tigres que luchan contra el mal. Este dios y el héroe Teseo representando en el otro mosaico tienen una historia en común, ya que un concluye lo que el otro ha iniciado.

Casa del Patio Rodio: En este edificio orientado al Este que no ha sido excavado en su totalidad, la organización del espacio se logra gracias a varios espacios abiertos consecutivos en torno a los cuales se disponen las diferentes estancias. El principal en esta casa es un patio del tipo rodio, es decir, con una de las cuatro galerías más alta que el resto y el tránsito entre niveles solucionado mediante el empleo de unos peldaños. Como es común en este sector de Itálica, los principales pavimentos eran mosaicos de cuidada factura. Por desgracia, la larga exposición a los elementos y a la acción del hombre, ha determinado su pérdida o el deterioro de su estado de conservación. Más allá del área definida por los mosaicos, puede observarse una serie de piletas asociadas a una pequeña piscina, lo que puede pensar que estemos ante los restos de una lavandería. Otra lujosa casa de Itálica que está excavada solo en parte, lo que deja incógnitas de su distribución. En concreto la entrada a la vivienda esta en discusión, por el lado oriental a través de un gran vestíbulo o más improbablemente por la fachada meridional. El peristilium principal estaba presidido por una fuente cuadrada y tenía uno de sus pasillos a una altura superior a los restantes -patio rodio-. Se comunicaba con un triclinium, en la altura inferior, que está solado con el mosaico que representa alegorías de las cuatro estaciones y al frente, con otro triclinium más grande, el principal, con un mosaico de tigres y flanqueado por dos patios. Desde estos patios se accede a otras dependencias, también soladas con mosaicos.

Casa de Hylas: Otra lujosa casa de Itálica que está excavada solo en parte, lo que deja incógnitas de su distribución. En concreto la entrada a la vivienda esta en discusión, por el lado oriental a través de un gran vestíbulo o más improbablemente por la fachada meridional. El peristilium principal estaba presidido por una fuente cuadrada y tenía uno de sus pasillos a una altura superior a los restantes -patio rodio-. Se comunicaba con un triclinium, en la altura inferior, que está solado con el mosaico que representa alegorías de las cuatro estaciones y al frente, con otro triclinium más grande, el principal, con un mosaico de tigres y flanqueado por dos patios. Desde estos patios se accede a otras dependencias, también soladas con mosaicos. El patio situado más al norte, comunica mediante una escalera con una antesala, que a su vez sirve de paso a la habitación con el mosaico de “Hilas”, que da nombre a la casa. En él, se representa el rapto de Hilas por las Ninfas, presidido por Hércules. Actualmente este motivo central se encuentra en el Museo Arqueológico Provincial de Sevilla, quedando únicamente las decoraciones geométricas circundantes.

Casa de los Pájaros: Su organización es la típica de la domus romana: Un peristilo porticado al que rodean las demás estancias. Es una residencia señorial, posiblemente de una familia aristocrática de la ciudad. Es de comentar que este tipo de casas solo representa a una minoría de la población, habitualmente las viviendas del pueblo eran infinitamente peores, por no hablar de los “guetos” de esclavos. Dispone de un buen número de mosaicos de gran calidad, uno de ellos da nombre a la casa. Fue la primera vivienda totalmente excavada del conjunto de Itálica. Actualmente está restaurada y acondicionada con unos muretes de unos 60 cm. de altura que delimitan las distintas estancias. Desde la puerta se accede a un vestíbulo -vestibulum- que comunica inmediatamente con la “fauces” de acceso al “peristilium” o patio porticado con pozo, centro de distribución de la casa. Consta de un pasillo cubierto, de planta rectangular que rodea al patio y al que abren las puertas de las estancias. Para la sujeción de la cubierta se utilizan columnas. Al fondo se encuentra el “triclinium”, flanqueado por dos patios descubiertos -exedra- uno con fuente y otro con piscina. También en esta zona se localizan las otras estancias principales, todas ellas pavimentadas con excelentes mosaicos. En las alas de la casa se encuentran las habitaciones del servicio, las cocinas y desagües. En la izquierda de la casa se encuentra el cubiculum pavimentado con un mosaico con pájaros que da nombre a la domus. Por último en la fachada principal se abren algunas estancias al exterior, una de ellas con horno, que eran tiendas -tabernae- asociadas a la vivienda.

Casa del Planetario: Su construcción se inicia en tiempos de Adriano (117-138) y experimenta diversas reformas en época tardorromana, destacando entre ellas la segregación del solar en varias unidades de habitación. Edificio residencial de casi 1.600 metros cuadrados de superficie, excluyendo las tabernae que ocupan la mitad occidental de una manzana situada entre el Anfiteatro y el templo dedicado a Trajano. El mosaico que da nombre a esta casa consta de un círculo dentro del cual se distribuyen siete medallones con bustos. Representan las divinidades planetarias que, en el calendario romano, dan nombre a cada uno de los días de la semana. En el centro está Venus (viernes), rodeada de la Luna (lunes), Marte (martes), Mercurio (miércoles), Júpiter (jueves), Saturno (sábado) y el Sol (domingo). Es una de las mansiones destinadas exclusivamente a los notables de Itálica. Estas residencias destacan por su ubicación privilegiada, la calidad de la construcción y el lujo de sus acabados, así como por la extensión de la superficie habitable.Ocupa la mitad occidental de una manzana situada entre el anfiteatro y el templo dedicado a Trajano. Tras el ingreso a través del “ostium” o entrada, se llega al vestíbulo y al “tablinum”, sala de recepción y tránsito abierta al peristilo.

En torno al peristilium, amplio patio porticado con columnas y jardín central, se distribuían las áreas domésticas: dormitorios -“cubicula”- y salones -“oeci”-. Las dos áreas más occidentales son las mejor conocidas, siendo entre ellas casi idénticas: un salón lateral y dos dormitorios con puertas a una sala trasera de mayor tamaño y apertura al atrio, espacio cuadrangular con una abertura en la cubierta para permitir el paso del aire, la luz y el agua de lluvia. Al fondo del peristilo se ubicaba, coincidiendo con su eje, la sala para comidas o “triclinium” y a ambos lados nuevas estancias y patios. El solar fue segregado en varias unidades de habitación en época tardorromana. El peristilo fue dividido en dos, de modo que su parte septentrional quedó vinculada al área doméstica, caracterizada por los mosaicos, y la superficie restante pasó a convertirse en un jardín o patio. En este nuevo patio las columnas fueron sustituidas, al sur, por potentes pilares, sobre los que se elevó una segunda planta. Las estancias construidas al fondo del peristilo en el siglo II sufrieron la superposición de diversas estructuras relacionadas con un área de servicio de la etapa tardía.

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  • Del 1 de enero al 31 de marzo y del 16 de septiembre al 31 de diciembre: de martes a sábado: de 09.00 a 18.00 horas.
    Domingos y festivos de apertura: de 09.00 a 15.00 horas
  • Del 1 de abril al 15 de junio: de martes a sábado: de 09.00 a 20.00 horas. Domingos y festivos de apertura: de 09.00 a 15.00 horas
  • De 16 de junio a 15 de septiembre: de 09.00 a 15.00 horas
  • Lunes (no festivos): cerrado 

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Transporte Público:
Autobuses de línea M-170A y M-170B (empresa Damas): Sevilla – Santiponce.

  • Parada Sevilla : estación Plaza de Armas.
  • Parada Santiponce – Sevilla: parada en la puerta del Conjunto.

Transporte Privado:
Salida de Sevilla en dirección a Mérida, por la carretera N-630. El Conjunto Arqueológico se encuentra a 9 Km. de Sevilla.

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Localización de Itálica

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