Casa Amatller

La Casa Amatller es un edificio modernista de Barcelona colindante con la Casa Batlló y cerca de la Casa Lleó Morera. Fue proyectado por el arquitecto Josep Puig i Cadafalch entre 1898 y 1900. Los tres edificios forman lo que se conoce como La manzana de la discordia.ametller_1

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El edificio fue un encargo del industrial del chocolate Antoni Amatller a Josep Puig, que ideó un modelo de palacio gótico urbano, con una fachada plana, un patio central y una escalera que da acceso a las habitaciones principales.

El estilo es una mezcla entre el gótico catalán y el flamenco caracterizado por la forma triangular plana de la parte superior de la fachada.

El vestíbulo, como era muy normal en la época de su realización, estaba pensado para la entrada de carruajes; tiene ornamentación de lámparas y vitrales con dos escaleras, la más decorada y suntuosa para su paso al piso principal y la más sencilla para el resto de los pisos.

La casa depende desde 1960 del Instituto Amatller de Arte Hispánico, fundación creada por los descendientes del fotógrafo Antoni Amatller. Fue declarada monumento histórico-artístico el 9 de enero de 1976.

La Fachada de la casa Amatller

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En la fachada pueden apreciarse las dos puertas asimétricas enlazadas por un San Jorge realizado por el escultor Eusebi Arnau. Por toda la fachada hay un esgrafiado que se une con la cerámica de forma delicada.

Tiene diverso estilos, desde el románico al barroco, el arquitecto rehuyó de la alineación vertical de sus componentes, distribuyendo un número desigual de aberturas en cada piso, y buscando, a Además, un efecto de asimetría equilibrada y de una irregularidad ficticia, ya que todas sus dimensiones horizontales vienen predeterminadas estrictamente a partir de un módulo de 55 cm, que coincide con los tornapuntas del balcón.

El singular cabecero escalonado que la corona cumple la función de integrar el nuevo estudio fotográfico construido en la azotea (que por normativa debía estar separado unos metros de las fincas vecinas) con el resto del edificio. Es una solución que el arquitecto adoptaría, conocedor del uso habitual que se hacía en tierras europeas más meridionales, para resolver el problema similar de las casas entre medianeras y con cubiertas a dos vertientes.

Puig i Cadafalch dio a la fachada un importante e innovador componente cromático y una profusa decoración escultórica que configuran un rico discurso iconográfico. Se conjugan en el alusiones al nombre de la familia (ramas floridas de almendro con As mayúsculas, en la tribuna / verso “el almendro es florido, el buen tiempo se acerca, con sus nidos de ausells y sos pomos de rosas “de Dolores Monsardà -sogra de Puig y Cadafalch-), referentes tradicionales: San Jorge, el dragón y la princesa / vagabundo, las afecciones del propietario o, muy especialmente, alrededor de las tres puertas balconeras, un retrato alegórico del mismo Antoni Amatller conformado por imágenes simbólicas de las tres actividades que mejor definieron: la industria, las artes y el coleccionismo de vidrio arqueológico.

La reforma:

La reforma de la casa Amatller constituyó una transformación radical de los criterios establecidos en el Plan Cerdà del ensanche de Barcelona. Con su intervención, Puig i Cadafalch rompió los esquemas compositivos clasicistas basados en la simetría y la regularidad, superó los 22 metros de la altura normativa y añadió el cromatismo como elemento destacado en el entorno urbano. Es decir, fue el introductor del factor de la singularidad en un contexto concebido desde la uniformidad, marcando así la irrupción del Modernismo en el Eixample de Barcelona.

La intervención de Puig y Cadafalch también conllevó modificaciones sustanciales en el interior del edificio. En planta baja reordenar los espacios, suprimiendo uno de los locales comerciales existentes para vincular la parte interior a las necesidades del piso principal y convirtiendo la parte que da al paseo de Gracia en el vestíbulo de entrada a la finca. Aquí el arquitecto creó un espacio señorial, con barandillas de cerámica de arista sevillana y unas farolas con un doble sistema de iluminación • iluminación, como en toda la casa, de electricidad y de gas. Destacan dos importantes columnas sobre las que descansa la pared maestro del patio de luces y, al fondo, una gran puerta de vidrio emplomado que daba paso al garaje del Hispano-Suiza del Sr. Amatller, la cocina del piso principal y las habitaciones del servicio. A la derecha encontramos el patio de honor, que despierta reminiscencias de palacios de la calle Montcada, con la escalera que lleva al domicilio del propietario, cobricelada por una espectacular claraboya de vidrio emplomado. Entre las imponentes ménsulas que soportan el rellano del principal, pobladas de animales chocolateros, se abre la puerta que comunica con la escalera de vecinos.

Una pareja con indumentaria tradicional catalana, rodeada de animales músicos, ocupa el dintel de la puerta del principal y nos conduce hacia el recibidor donde el visitante se encuentra con un mensaje de bienvenida, “DIEZ OS DO BUENOS DÍAS Y BUENA HORA” formato en el pavimento de mosaico romano. La vivienda ocupa toda la planta y su distribución está basada en la clásica del Eixample barcelonés aunque con significativas modificaciones introducidas por Puig y Cadafalch, con la eliminación de algunos tabiques e incluso alguna pared maestro, debidamente sustituida por arcadas, para conseguir espacios más amplios.

En la primera crujía, contigua a la calle, están los dos dormitorios, del padre (Antoni Amatller se separó de su esposa en 1877) y de la hija, con majestuosas puertas con el  alegorías escultóricas dedicadas, en la del primero,  Coleccionismo hecho gracias al Ahorro y el Intel·Inteligencia, y en la de la segunda, a las virtudes propias de una chica: Laboriosidad, Fidelidad y Feminidad. En medio, el salón, con la colaboración  Colección de vidrios arqueológicos en vitrinas diseñadas expresamente, y la “sala de labor”, como estancias de recogimiento personal para cada uno.

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A continuación de los dormitorios, en dirección al interior de manzana, los respectivos vestuarios y salas de baño, con paso también hacia los pasillos que comunican con el otro extremo del piso. Éstos, con barandillas de cerámica de arista similares a los del vestíbulo y cantoneras de mármol rosa de Buixcarró, recibiendo la luz natural de los patios de luces centrales a través de grandes ventanales de vidrio emplomado y segmentados mediante una secuencia de arcos diafragma de inspiración islámica por acentuar la valoración del espacio, están flanqueados por dependencias de servicio. Separado de dichos pasillos por sendas mamparas de vidrio emplomado, el despacho del chocolatero está situado en el punto central de la planta, controlando perfectamente la vida de la casa.

En la crujía del interior de manzana y precedido por un lujoso lavamanos, está el comedor, calentado por una imponente chimenea con un chimenea de hierro forjado y un gran grupo escultórico al • alusivo a las Colonias de ultramar, origen del cacao, y bajo la generosa mirada de una representación de la Abundancia, en la puerta de la adyacente sala y alcoba de invitados. Al otro lado del comedor y separada por tres arcadas lobuladas, la “sala de música” presenta un friso con versos de La canción del marinero y de la versión original de Los segadores. Completa el servicio de esta parte de la vivienda del office, con su montaplatos que sube desde la cocina en la planta baja.

Remodelada por el arquitecto Josep Puig i Cadafalch en los años 1898-1900 por encargo del industrial del chocolate Antoni Amatller, hoy en dia conserva todo el mobiliario original.

Antoni Amatller (1851-1910) industrial-chocolatero con aficiones como fotógrafo-viajero que lo llevo a viajar por Europa y a Marruecos, Estambul y Egipto y también su afición por el coleccionismo de vidrio arqueológico y de obras de arte.

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Visitas a la Casa Amatller:

La Casa Amatller se puede visitar de lunes a viernes. A cada visita entran como a máximo 12 personas que se han de poner protectores en los pies y siempre van acompañados de dun guía que realiza la visita comentada.

Fechas:
De lunes a viernes: 11 h (inglés), 12 h (catalán), 13 h (castellano), 15 h (inglés), 16 h (catalán), 17 h (castellano) y 18 h (catalán)
Sábados y domingos: 11 h (inglés), 11.30 h (castellano), 12 h (catalán), 12.30 h (catalán), 13 h (castellano), 15 h (inglés), 16 h (catalán), 16.30 h (catalán), 17 h (castellano), 17.30 h (castellano) y 18 h (catalán)
Duración: 1 h
Precio: 15 € Precio descuento: 13.5 € (sénior, estudiantes)
Compra de entradas: En las taquillas de la Casa Amatller de lunes a domingo de 11 a 18.30 h.

  • Dirección: Paseo de Gracia, 41, Barcelona
  • Teléfono: (+34) 93 496 12 45
  • Visitas: Sólo se puede visitar la planta baja, donde hay una oficina de turismo.
  • En el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) se pueden ver diversos elementos del mobiliario original de la casa.blue line

icon_12638Localización de la Casa Amatller

blue lineiconmonstr-map-2-icon-300x300Como llegar a la Casa Amatller?

busAutobuses: 7, 16, 17, 22, 24, 28

MteroMetro: L2, L3, L4

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