Begur

Ubicado en el corazón del Empordà, el pueblo de Begur y sus playas configuran uno de los lugares más maravillosos de la Costa Brava.Begur

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Su término municipal está formado por un conjunto de cerros llamado Macizo de Begur, y un extenso litoral, bañado por el mar Mediterráneo. Tanto el casco antiguo de Begur, formado por múltiples monumentos que han quedado como legado de los momentos más significativos de su historia; como el pequeño núcleo románico de Esclanyà, o las ocho calas y pequeñas playas que pertenecen a Begur, configuran un conjunto, y un entorno paisajístico, inigualables.

La mejor manera de visitar Begur es, sin duda, a pie, tanto el núcleo antiguo como sus calas y bosques, donde encontramos varios senderos que permiten descubrir lugares que de otra manera serian inaccesibles

A pesar de su carácter turístico, mantiene un importante pasado histórico que se remonta a la prehistoria, pasando también por época ibérica. El Castillo de Begur es el símbolo más emblemático de esta época. A pesar de ello, dista de ser el típico lugar turístico, al no haber sucumbido del todo a una construcción masificada, como ha pasado en otras localidades marítimas de Girona. 

Tiene unos 4.000 habitantes, aunque durante los días de verano puede llegar a multiplicar su población  x10 y llegar hasta las 40.000 personasblue line

iconmonstr-map-2-icon-300x300Que ver en Begúr?

Centro Histórico

Begur es un pueblo con un profunda personalidad histórica. Al abrigo de su castillo medieval, coraleros, pescadores, indianos y del corcho han protagonizado brillantes páginas de una historia que se refleja en cada calle, en cada casa y en cada rincón del pueblo.
La imagen más conocida de Begur es sin duda el castillo medieval que preside el municipio, pero encontramos también otros lugares interesantes para visitar, como las numerosas casas de los indianos, las torres de defensa del siglo XVI , la iglesia, edificio de estilo gótico dedicado a San Pedro u otros edificios históricos como el Casino Cultural o las Escuelas Viejas.

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El trazado y el perfil de las calles y callejas del casco viejo y las antiguas barracas de pescadores que se conservan en las calas dan fe de una historia larga e intensa en la que piratas, navegantes, coraleros, pescadores, indianos y generaciones enteras de begurenses han ido poblando unas tierras que, no obstante las inevitables transformaciones debidas al paso del tiempo, han sabido conservar la esencia de sus raíces y su identidad.

El Castillo de BegúrBegur

Aunque se han encontrado restos ibéricos sobre la misma cima, los orígenes del castillo en sí se remontan al siglo XI, cuando el señor feudal Arnust de Begur lo construyó sobre una de las montañas más altas de Begur por su posición estratégica y la buena vista que proporcionaba. Pasa por diferentes propietarios hasta que el rey Pere IV el Ceremonioso lo vende a la famiia Cruïlles en 1360, la cual lo conserva hasta que finalmente, en 1604, el barón Carles de Vilademany i de Cruïlles lo vende a la propia localidad de Begur, hecho muy importante éste, dado que ya no volvería a manos privadas nunca más.

El castillo ha sufrido durante su agitada vida tres grandes destrucciones. La primera durante la Guerra Civil Catalana (1468), la segunda durante la incursión francesa comandada por el Duc de Noailles en 1694. Y la última y hasta ahora definitiva, durante la Guerra de la Indepencia contra los franceses en 1810.

El estado actual del castillo, decorado en su cima con unas bonitas almenas, es obra de una delicada restauración efectuada durante el s.XX.

  • Los accesos han sido además acondicionados de manera que hoy en día es posible su visita incluso para las personas con dificultades de movilidad o que se desplacen en silla de rueda

Las vistas desde allí son impresionantes.

Las  torres de defensabegur_01_gran

Se conservan cinco torres de defensa que se levantaron contra la piratería mora. Construidas entre los siglos XVI y XVII, constituyen un elemento muy característico del actual paisaje urbano de Begúr

Situadas dentro del casco viejo.,son de interés monumental Estas se levantaron en contra la piratería berberisca entre los siglos XVI y XVII. Podemos contar con él todavía cuatro torres: Can Marqués, San Ramon (o de en Caja), Hermanac de Can Pi y Pella y Forgas

Construcciones modernistas

En la villa a finales del siglo XIX y principios del siglo XX los indianos, begurenses que cruzaron el océano Atlántico para ir a hacer fortuna en el continente americano, sobre todo en Cuba.

CASA PERE ROGERcasa-pere-roger-

En el porche que da al patio hay frescos de temática marina. Fue comprada en 1859 por Pere Roger y Puig al indiano Josep Carreras Frigola. Pere Roger emigró a Cuba, donde fundó una fábrica de tabaco en la zona de Santiago de las Vegas. En las paredes y techos interiores se conservan dibujos y frescos de temática y estilo plenamente indianos. En el porche que da al patio hay frescos de temática marina.

CASA VICENÇ FERRER BATALLER

Una de las ricas casas de indianos construidas en Begur. Esta es de 1887, el indiano que da nombre a la casa emigró a Cuba en 1856 y allí se dedicó al comercio del tabaco y la harina. Las barandillas y rejas modernistas son su seña de identidadFue inaugurado en 1870 y fue construido por iniciativa de los indianos, de ahí que se conociera como Casino de los Señores o Casino Viejo. Representa la fusión de los dos antiguos casinos de la población: El Bagurense y La Unión. Arquitectónicamente cabe destacar la monumentalidad de la edificación: grandes ventanales y puertas reseguidos por molduras, y las paredes exteriores de piedra sin trabajar.Casa Vicenç Ferrer Bataller

Mas Pinc

Es una típica masía catalana con una torre de defensa del S. XVII que también servía de defensa contra la piratería. Esta se encuentrra a las afueras del centro histtórico. Esta masía perteneció a la bailaora Carmen Amaya,  se estableció en ella en 1961 y formó parte de la vida activa de este pueblo, siendo en una de las habitaciones de la casa donde murió.

 Cap Sa Salcap_sa_sal_5786_622x

El que hoy es un peculiar edificio de apartamentos, simboliza una etapa gloriosa del turismo en la zona y durante muchos años, junto al Hostal de la Gavina, fue el único establecimiento de cinco estrellas de Girona y uno de los pocos de su categoría asomado al mediterráneo.

Fue la tercera experiencia hotelera de la familia Andreu. El Doctor Andreu y sus descendientes hicieron fortuna con unos laboratorios farmacéuticos que llevaban el nombre del patriarca. Éstos eran, además, los propietarios de la montaña del Tibidabo en Barcelona.

En 1918, construyeron el hotel Metropolitan, posteriormente conocido como La Rotonda, uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, en la esquina del paseo de Sant Gervasi con la avenida Tibidabo. La segunda inversión hotelera de esta familia llegó décadas más tarde en la comarca pirenaica de La Cerdanya, donde gestionaron el Hotel del Lago en Puigcerdà y el Chalet del Golf en Bolvir.

Así, después de evantar un hotel urbano y otros dos en la montaña, el siguiente paso casi lógico fue edificar otro en el mar, pero no uno cualquiera, sino de gran categoría, que situara la costa de Girona, sin exagerar, en primera línea mundial, atrayendo a un turismo de calidad al estilo de la famosa Costa Azul.

La construcción comenzó en 1955, en Begur no se disponía de agua corriente, un servicio que llegó al pueblo gracias a las obras del hotel. Inicialmente, toda el agua necesaria para la obra salió del pozo de la finca de la familia Enrich, propietaria de los terrenos donde se construyó el edificio.

El 4 de julio de 1963, tras ocho años de intensas obras dirigidas por Bosch y Aymerich, el hotel Cap Sa Sal abrió sus puertas qualificado con cinco estrellas,un gran complejo de lujo: 230 habitaciones y suites, cinco restaurantes, tres bares, cafetería-salón de té, discoteca, sala de fiestas, dos piscinas, salas y espacios comunes espectaculares e incluso un embarcadero privado para quien llegara o saliera por vía marítima.

Entre los primeros huéspedes célebres que pasaron por el establecimiento estuvieron el hijo del dictador dominicano Rafael Leonidas Trujillo, alias ‘chapita’, por su afición a las condecoraciones. El músico Xavier Cugattambién fue cliente del hotel, del mismo modo que la esposa del dictador español, Carmen Polo de Franco o el futuro presidente del gobiernoAdolfo Suárez.

Hoy Cap Sa Sal es en parte una comunidad de vecinos y una empresa de alquiler de apartamentos. Los servicios que se ofrecen hoy son una sombra de los días gloriosos de los años 60 y 70. Si había alguna posibilidad de que en el futuro volviera a ser hotel, el nuevo plan general de Begur de 2003 decidió definitivamente transformar el uso hotelero del edificio en uso de vivienda plurifamiliar, poniendo punto final a esta historia durante la cual la Costa Brava se pareció como nunca a la Costa Azul o a la Riviera italiana.

blue lineCaminos de ronda

Los caminos de ronda son uno de los principales y más conocidos atractivos de Begur.

Históricamente, se trataba de unos antiguos caminos que reseguían todo el litoral, principalmente utilizado por carabineros, para vigilar el contrabando de tabaco, y pescadores y marineros, para ir a pescar o en caso de naufragio. Y en la actualidad, son utilizados no sólo como paso entre varias calas, sino como lugar para pasear mientras se disfruta de un paisaje de belleza incomparable.

Debido a su costa, abrupta y llena de acantilados, el camino de ronda begurense no tiene continuidad a lo largo de sus 20 km. de costa, sino que se encuentra seccionado en 4 tramos diferentes. De norte a sur,

  • El primer camino de ronda empieza a la playa del Racó, pasa por la cala de Illa Roja, y acaba a Sa Riera.
  • El segundo sale de Sa Riera en dirección este y recorre unos 500 metros de litoral ofreciendo una panorámica espectacular de los acantilados y la costa abrupta.
  • El tercer camino de ronda conecta las dos playas situadas al este del pueblo, las escondidas calas de Aiguafreda y Sa Tuna;
  • El último tramo, el más largo, une las calas y playas de la zona de Fornells, al sur del municipio: Platja Fonda, las pequeñas calas de Fornells, y la playa de Aiguablava.

Por un lado existen los llamados caminos viejos, que son senderos que antiguamente eran utilizados por la gente  para comunicar el pueblo de Begur con las calas. De este tipo encontramos dos caminos, el camino viejo de Sa Tuna, que conecta el casco antiguo de Begur con la cala de Sa Tuna, y el camino viejo de Fornells, que lleva del Cruce de Fornells hasta las calas de Malaret, Ses Orats y Port d’Esclanyà. Por otra parte, en Begur encontramos también dos tipos más de senderos, de dificultad media y alta. El Sendero Local d’Es Quinze (SL), une el centro histórico de Begur con su escarpado litoral, y permite al visitante tanto pasear por una zona boscosa como ver la costa begurense y la pequeña cala de Aiguafreda. Y el sendero de Gran Recorrido (GR-92), de dificultad más elevada, resigue el litoral begurense concretamente desde la cala de Sa Tuna hasta la playa de Aiguablava.

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La costa de begúr posee un litoral de inigualable belleza, en el cual los acantilados, los pinos, las escondidas calas de aguas cristalinas, y la abrupta costa, hacen de esta zona la máxima expresión de la Costa Brava. Begur cuenta con ocho calas y playas, situadas al norte, este y sur del pueblo, de características y belleza completamente variadas. 

Uno de los rasgos que distinguen a Begur son sus ocho calas o pequeñas playas, totalmente diferenciadas: al norte, junto a Pals, hay tres: la Platja del Racó, Illa Roja (clásica del nudismo) y Sa Riera. Más al sur,Aiguafreda y Sa Tuna. Al sur están las tres restantes: Platja Fonda, Cala Fornells y la Cala de Aiguablava.

PLATJA DEL RACÓ

La primera playa, desde el norte, es la Platja del Racó, que encontramos junto al vecino municipio de Pals. Es la playa más amplia de Begur, y se caracteriza porque respira quietud y calma, muy adecuada para aquellos que quieran relajarse tomando el sol. Se puede llegar por carretera o a pie desde Sa Riera, a través de un agradable camino de ronda que lleva primero a la cala de Illa Roja y luego hasta la playa del Racó.

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Siguiendo la costa en dirección sur-oeste se encuentra la cala de Illa Roja, playa nudista de renombre internacional. Esta preciosa playa, una de las más emblemáticas de la costa begurense, se caracteriza por estar presidida por una isla rocosa de un color rojizo que da nombre a la cala. Es un lugar tranquilo, sin aglomeraciones, con arena fina y aguas transparentes.

AIGUAFREDA

Situada al este del pueblo encontramos la cala de Aiguafreda. Esta pequeña cala resguardada por el Puig Rodó, goza de un muelle para las embarcaciones. La tranquilidad que le rodea, junto con la fuente de agua de que dispone, la convierte en un lugar perfecto para celebrar comidas familiares, y disfrutar al mismo tiempo de la belleza del paisaje. Esta es una cala naturalmente recogida y protegida por la Punta des Plom y el Cap Sa Sal, que conserva, casi intacta, su belleza ancestral, y destaca por su calma y la calidad de sus aguas, puras y cristalinas.

PLATJA FONDA

En la zona sur de la costa de Begur encontramos la Platja Fonda, situada justo al pie del imponente Cabo de Begur. Esta es una cala muy singular, tanto por su localización y acceso, como por sus características físicas, pues hay que bajar una larga escalera antes de descubrir este paraje tan recóndito y salvaje. Este escondite natural, con una arena gruesa y oscura, ha logrado permanecer virgen, y conservar una pureza primitiva que raramente se encuentra en otros lugares de la Costa Brava. Debido a su difícil acceso, la playa no tiene casi equipamiento de servicios a parte de un chiringuito instalado la temporada de verano. Es uno de los lugares más tranquilos de todo el litoral begurense.

SA RIERA

También en el norte el pueblo encontramos la playa de Sa Riera, una de las más grandes de Begur (tiene unos 300 metros de longitud) y la más cercana al pueblo. Su situación geográfica es excelente: a la derecha, tiene la resguardada cala des Port des Pi y, a la izquierda, la cala del Rei. Desde esta última y por el camino de ronda, se puede llegar paseando a la cala de Illa Roja y las playas del Racó y Pals. Sa Riera, que recibe su nombre de un torrente que divide la playa en dos mitades, conserva su carácter tradicional (pues aún encontramos, junto al mar, antiguas casas de pescadores), ya la vez ofrece también diversas actividades deportivas y servicios turísticos. Encontramos, pues, una amplia oferta para los visitantes: alojamiento en hoteles o apartamentos, y bares y restaurantes para disfrutar de la gastronomía propia de la comarca. Además, en verano, se celebra una tradicional cantada de habaneras en un marco inco

SA TUNA

La siguiente cala, al este también, es Sa Tuna, que por su situación resguardada, y por su acceso tortuoso, es una cala que siempre resulta un descubrimiento insospechado para quien la visita. Esta cala pedrosa ofrece un agradable baño en aguas limpias y transparentes, y tranquilos paseos que permiten admirar su maravilloso entorno natural. Por el camino de ronda que bordea las rocas, se puede llegar hasta Aiguafreda y el Cap Sa Sal, o bien hasta la cala escondida de s’Eixugador, paraje salvaje y de una bella quietud sólo accesible por este camino o en barca.

FORNELLS

Encontramos, también al sur, las calas de Fornells, lugar que las favorables condiciones que lo rodean han convertido en un lugar preeminente de veraneo y residencia. En Fornells destacan el puerto deportivo y la casa que Bonaventura Sabater, conocido como Xiquet, hizo construir sobre el puerto de Ses Orats; llamada El Paraíso y que, según la tradición, fue el lugar desde donde se bautizó este litoral , hace cien años, con el conocido nombre de “Costa Brava”.
El camino de ronda sirve de nexo para llegar a todas las pequeñas calas que forman el núcleo de Fornells: situada al norte, la estrecha cala de n’Estasia, y en dirección sur, la cala de Ses Orats, seguida de la cala d’en Malaret. Estas tres calas tienen la característica compartida de que la arena no es muy fina, pero se puede tomar el sol tranquilamente, y la agua es muy clara, de modo que es ideal para zambullirse y disfrutar del fondo marino. Un poco más alejada se encuentra la cala del Port de Esclanyà, más ancha y formada por piedras, tanto en la zona de playa como dentro del agua.
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blue lineVideo-Icon-cropActividades En Bégur

El pueblo cuenta con empresas de servicios náuticos de calidad que ofrecen un amplio abanico de posibilidades para desarrollar todo tipo de deportes náuticos, excursiones, aprendizajes y cursillos.Así pues, en las diferentes playas de Begur se pueden alquilar embarcaciones para navegar, hacer excursiones organizadas en barca, practicar submarinismo, snorkelling, o navegar en kayak, entre otros.

  • Centro de buceo Aiugablava Dive Center
  • Begur Dive

Acerca del submarinismo, Begur cuenta con diversos centros de inmersión que prestan gran cantidad de servicios y que, con la garantía de profesionales, ofrecen la posibilidad de sumergirse y conocer un mundo nuevo, silencioso y mágico.

Hay también en Begur la posibilidad de practicar otros deportes como el tenis/padel, laequitación, varias actividades relacionadas con caballos, y también el cicloturismo, y la BTT, ya que la comarca del Baix Empordà conserva una amplia red de caminos rurales, alejados de las grandes vías de comunicación, aptos para hacer en bicicleta. También es posible practicar golf, pues muy cercanos a Begur encontramos varios campos de golf y pitch & putt.

blue lineicon-gastronomyGastronomia de Begur

En Begur, la gastronomía refleja la riqueza de una zona abierta al Mediterráneo de donde se extraen todo tipo de peces y mariscos, complementada por una zona interior que produce magníficas y variadas frutas y verduras, y también carnes de primera calidad. Un buen número de restaurantes de cocina clásica o moderna, el aval de una gran cocina tradicional y marinera que todavía se mantiene en muchas casas, los arroces, los “mar y montaña” y los “platillos”, y la oferta y calidad de los productos de temporada que el pueblo y la propia comarca generan, han contribuido a dotar de fama internacional la gastronomía ampurdanesa.

Por otra parte, entre los muchos atractivos que tiene el pueblo de Begur, podemos hacer especial mención a su litoral rocoso, y en este trozo de rocalla de tal belleza vive el pescado de roca, considerado uno de los más gustosos, y de más calidad, del mercado. Así pues, el elemento gastronómico más tradicional de Begur es, sin duda, el pescado de roca, y en él se basa la Campaña Gastronómica que se celebra cada año en primavera. Durante ese tiempo, los diferentes restaurantes que colaboran en la Campaña ofrecen, en la carta de sus establecimientos, la opción de degustar un menú especial formado por platos elaborados con base de pescado de roca, con una gran variedad de recetas y un amplio abanico de precios.blue line

iconmonstr-map-2-icon-300x300Como LLegar a Begúr?

Car iconComo LLegar a Begúr en coche?

por la Autopista AP7 –>salida 6 dirección Begur – Palafrugell o bien la salida 9 dirección Palamós .

busComo LLegar a Begúr en autobús?

La compañía Sarfa tiene autocares con salidas desde Girona, Barcelona o Palafrugell, entre otros www.sarfa.com.

blue lineRutas-HistoricasHistoria de Begúr

Unos restos arqueológicos, encuentros a comienzos de este siglo en la cima del castillo de Begur son las primeras referencias de población de Begur, una comarca donde predominan destacados yacimientos paleolíticos y neolíticos. Sin duda, sin embargo, la época medieval es mucho más generosa en cuanto a referencias materiales y documentales. El primer señor feudal de Begur fue Arnust de Begur y lo encontramos documentado a inicios del siglo XI. El castillo de Begur es el símbolo más emblemático de esta época, aunque en Esclanyà también hay notables muestras medievales: la iglesia de San Esteban de Esclanyà, mencionada documentalmente en 1280 y el castillo de Esclanyà, conocido popularmente como la torre de Esclanyà.
En los siglos XVI y XVII son frecuentes las incursiones de piratas en las costas de Begur. Este episodio dejó una evidente huella en el pueblo, ya que se levantaron varias torres para la defensa del invasor. Algunas torres hoy todavía quedan en pie.

La investigación y comercialización del coral ha sido una de las principales actividades económicas de Begur desde el siglo XIV. La crisis del sector coralero, añadida a las pésimas perspectivas de la agricultura, con un viñedo fuertemente castigada por la filoxera, obligó a muchos begurenses a atravesar el Atlántico, en busca de fortuna en el continente americano. A lo largo del siglo XIX más de 500 begurenses emprendieron esta ruta, entre los que más del 87% se establecieron en la isla de Cuba, mientras que el resto lo hicieron en otros países americanos. La huella indiana determinó la configuración arquitectónica del pueblo. Hasta el primer tercio del siglo XX, la industria del corcho fue el único sector capaz de mantener exitosa la actividad económica de Begur. A partir de la segunda mitad de siglo, el turismo ha ido alcanzando protagonismo hasta convertirse en la principal fuente de recursos del municipio.

La evolución demográfica de Begur ha ido, como no podía ser de otra manera, muy ligada a la historia del municipio. A lo largo del siglo XVIII la población experimenta un progresivo aumento, propiciado por la bajada de las razzias piratas. En 1787 la población era de 1.911 habitantes. En la mitad de la centuria siguiente la tendencia se modifica y se entre en un período de estancamiento.

El año 1857 se contabilizan 1.906 habitantes y tres años más tarde los datos indican una relativa disminución de la población: 1.849 habitantes, producto, sin duda, de la importante diáspora en tierras americanas.

A comienzos del siglo XX, Begur presentaba una estructura de población equilibrada, con 1.908 habitantes que vivían básicamente de la industria del corcho, pero la crisis de este sector provocó que en 1930 la población hubiera quedado reducida a 1.372 habitantes. Durante los años de la guerra civil Begur había disminuido aproximadamente en un centenar de habitantes. La penuria de la posguerra, agravada por la poca ocupación que ofrecía la fábrica de corcho Forgas, que de 700 trabajadores había pasado a 90 hasta cerrar definitivamente las puertas, provocó que en 1950 el censo de la población se situara en el misérrimo número de 1.005 habitantes. La recuperación demográfica se convirtió en una realidad gracias a la inmigración, especialmente del sur de España. Muchas personas llegaban en busca de un trabajo en unas tierras revitalizadas por la progresiva llegada del turismo. Podemos situar el fin del ciclo decreciente de la población a partir de la segunda mitad de la década de los cincuenta. El padrón municipal de 1960 es una clara prueba de la nueva situación: 1.505 habitantes, que se convierten en 1.965 a finales de los años sesenta. La población ha experimentado un ritmo de crecimiento sostenido. En 2007 el censo es de 4.245 personas.blue line

icon_12638Localización de Begúr

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